«¿Qué quería Don Bosco para todos sus hijos?». Con esta pregunta, el P. Juan Pablo Alcas, Inspector Provincial, inició las tradicionales Buenas Noches Salesianas ante más de 600 estudiantes de las promociones de los colegios salesianos del Perú, reunidos en Huancayo.
«Don Bosco quería que sus hijos fueran buenos cristianos…», afirmó el P. Inspector. Y, casi sin necesidad de terminar la frase, una sola voz juvenil resonó con fuerza: «¡Y honrados ciudadanos!».



La conocida expresión de Don Bosco se convirtió el leit motiv de este IV Encuentro de Promociones Salesianas del Perú.
«Demuestra que eres un hijo de Don Bosco» El P. Juan Pablo recordó a los jóvenes que ser alumno de un colegio salesiano significa mucho más que pertenecer a una institución educativa. Significa asumir una manera concreta de vivir.
«En estos días demuestra que eres un buen alumno salesiano, demuestra que eres un hijo de Don Bosco, demuestra que eres parte de esta gran familia salesiana», los animó.
Asimismo, recordó que el gran ideal que Don Bosco proponía a sus jóvenes era llegar a ser verdaderamente buenos cristianos, seguidores de Jesús y ciudadanos comprometidos con la sociedad.

Para hacer más cercano su mensaje, el Inspector compartió una experiencia vivida durante la pandemia. Cuando enfermó de COVID-19, fue atendido por un médico exalumno salesiano que, al reconocerlo, le dijo con confianza y con la fuerza de ser salesiano «Padre, usted se salva, usted se salva».
La anécdota le permitió recordar a los centenares de exalumnos salesianos que sirven hoy al Perú desde la medicina, la educación, las profesiones, la familia y tantos otros ámbitos de la sociedad.

« Eso es lo que queremos para sus vidas. Para eso han nacido ustedes, queridos jóvenes, queridos chicos y chicas de nuestros colegios salesianos», expresó, antes de concluir: «Don Bosco estará contento. Dios los bendiga y que tengan buenas noches».
Una noche para recordar quiénes somos
La jornada nocturna había comenzado a las 8:00 p. m. con una presentación creativa, visual y musical sobre la presencia de los Salesianos de Don Bosco en Huancayo.

A través de imágenes, música y diferentes representaciones, los jóvenes pudieron recorrer la historia de una presencia que, a lo largo de los años, ha buscado educar, evangelizar y acompañar a generaciones de muchachos.

Pero detrás de las obras, los colegios y las múltiples iniciativas apareció con claridad el corazón de la misión de Don Bosco: la salvación de los jóvenes y su encuentro con Jesucristo. Por ello, la noche no podía terminar solamente con aplausos, música o celebraciones.
Los más de 600 jóvenes se reunieron finalmente ante Jesús Eucaristía para vivir un momento de adoración y recibir la bendición con el Santísimo Sacramento.
Fue el mejor modo de cerrar una jornada salesiana: poniendo a Jesús en el centro. Porque detrás de la alegría, de los encuentros, de las amistades y de la fiesta existe una razón mucho más grande que reúne a todos: Jesucristo.
Y así, en Huancayo, más de 600 jóvenes volvieron a escuchar el sueño que Don Bosco sigue confiando a cada generación: ser buenos cristianos y honrados ciudadanos, jóvenes capaces de amar a Jesucristo y transformar el mundo desde el lugar donde les corresponda vivir y servir.
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