¿Qué significa ser verdaderamente acontecimiento en la vida de un joven? Esta fue una de las preguntas que marcó la jornada del tercer día de los Ejercicios Espirituales de la Familia Salesiana, animados por el P. Alejandro Rodríguez Rodríguez, SDB.
A lo largo del día, los participantes fueron invitados a mirar nuevamente su manera de vivir la misión y, especialmente, el modo en que acompañan a los jóvenes. La reflexión partió de una realidad concreta: muchos jóvenes son sensibles al servicio y, precisamente allí, pueden descubrir un camino de felicidad.
En medio de actividades pastorales intensas, tenemos la necesidad de recuperar espacios de silencio y profundidad, solo así podremos mirar la propia vida y la misión con mayor claridad.
P. Alejandro Rodríguez


Uno de los momentos centrales estuvo dedicado al Sistema Preventivo, donde el amor salesiano es el engranaje de todo. Un amor que no puede quedarse en palabras, sino que exige presencia y empatía. Desde esta perspectiva, los participantes fueron invitados a revisar su propia experiencia a partir de dos preguntas:
«¿Tengo un amor preventivo?» y «¿Propongo un amor preventivo?».
Por la tarde el P. Alejandro recordó que la misión debe ofrecer a los jóvenes experiencias y espacios de apostolado que les permitan sentirse vivos y protagonistas.
Frente a este panorama, realizó la siguiente pregunta en el auditorio: «¿Hoy tú eres acontecimiento para alguien?». Una interrogante que llevó a los participantes a pensar en la huella que dejan en las personas que encuentran en los distintos ambientes donde desarrollan su misión. La reflexión recordó que Don Bosco fue un acontecimiento para quienes compartieron su vida con él.

Un momento para compartir
Para cerrar la noche, la jornada contó con un espacio de conversatorio y fraternidad con el P. Alejandro Rodríguez en el que los participantes pudieron dialogar de manera cercana sobre los desafíos que afrontan los grupos de la Familia Salesiana.
Durante este encuentro, el padre destacó tres aspectos fundamentales para asegurar el éxito y la continuidad de los grupos de la Familia Salesiana: el trabajo en red, el diálogo intergeneracional y el desarrollo de itinerarios formativos.
Estos elementos permiten fortalecer la identidad de cada grupo, favorecer el intercambio entre sus integrantes y garantizar procesos que ayuden a crecer en la misión compartida.


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