«El Señor es el que llama y el discípulo responde»: Visión del P. Carlos García, Delegado para la Formación de Las Antillas, sobre el camino vocacional

«Más importante que captar vocaciones, es el proceso que hacemos con cada joven que se acerca, para ayudarlo a descubrir el sueño que Dios ha pensado para él», explicó el P. Carlos Nabel García, SDB, Vicario Inspectorial y Delegado para la Formación de Las Antillas, presente en el Encuentro Interamericano de Formadores en Chaclacayo, Lima.

Durante la conversación, el P. Carlos compartió la experiencia que vienen desarrollando en la Inspectoría Salesiana de Las Antillas, integrada por Cuba, Puerto Rico y República Dominicana, donde actualmente acompañan a ocho jóvenes en distintos procesos de discernimiento vocacional.

Uno de ellos comparte la vida del prenoviciado salesiano y recibe el acompañamiento directo del responsable de esta etapa. Los otros siete continúan con sus actividades habituales y se acercan periódicamente a las comunidades salesianas más cercanas, donde comparten con los SDB y participan en encuentros de acompañamiento durante el año.

Siembra, cultivo y cosecha

El proyecto vocacional de Las Antillas se organiza en tres momentos: «siembra, cultivo y cosecha».

La primera etapa se desarrolla dentro del programa de formación de animadores juveniles, donde se invita a los jóvenes a participar en experiencias de voluntariado y jornadas de discernimiento.

Según explica el P. Carlos, en República Dominicana, Cuba y Puerto Rico ofrecer directamente una experiencia vocacional no siempre genera cercanía entre los jóvenes. «Lo que hemos visto más conveniente es ofrecerlo como una experiencia de discernimiento», señala.

Es a partir de ello, que el acompañamiento busca que cada joven pueda preguntarse con libertad qué quiere Dios para su vida.

Este proceso no está dirigido únicamente a quienes muestran interés por la vida religiosa salesiana; sino que también acompaña a quienes descubren otras vocaciones, entre ellas el matrimonio y la formación de una familia.

El Señor es el que llama

Cuando se le pregunta sobre el futuro de las vocaciones, el P. Carlos responde: «El Señor es el que llama y el discípulo es el que responde».

Para él, la tarea de los salesianos está en acompañar ese camino y ofrecer espacios donde los jóvenes puedan escuchar, discernir y tomar decisiones sobre su propia vida.


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