María Auxiliadora desde la mirada de Lam Giro, alumno comunicador salesiano de Don Bosco Huancayo

A las 8:00 de la mañana comenzó la conmemoración mensual a María Auxiliadora, un momento muy especial para todos nosotros. Como estudiante de primer grado y comunicador salesiano, viví esta celebración de una manera diferente, porque no solo participé, sino que también tuve la oportunidad de tomar fotografías y guardar recuerdos de cada momento.

Al comenzar, escuchamos unas palabras sobre la juventud y sobre lo importante que es aprovechar esta etapa de nuestra vida para aprender, crecer como personas y acercarnos más a Dios. Mientras escuchábamos, también tomábamos fotografías para recordar este momento.

Lam (primero de la izquierda) junto a sus compañeros comunicadores.

Después, oímos el Evangelio de Lucas. La lectura nos ayudó a reflexionar y a conocer un poco más sobre la historia de la Virgen de las Mercedes. Para mí fue un momento bonito, porque pude aprender algo nuevo y pensar en cómo puedo mejorar cada día. También aproveché para tomar algunas fotografías de mis compañeros mientras escuchaban atentamente.

Luego llegó el momento de las ofrendas. Se entregaron velas, flores, pan y vino. Cada una tenía un significado especial dentro de la celebración. Durante el momento, nosotros seguíamos tomando fotografías.

Uno de los momentos que más me llamó la atención fue cuando nos dimos la paz. Primero pensé que sería solamente un saludo entre compañeros, pero mientras lo hacía sentí que tenía un significado mucho más profundo. Nos recuerda la crucifixión de Jesús, quien entregó su vida por nosotros y nos enseñó a amarnos y ayudarnos.


Cuando nos dimos la paz, entendí que no era solamente decir “la paz sea contigo”, sino que era como decir desde el corazón: “Hermano, estoy contigo. Puedes contar conmigo y no estás solo”. Fue un momento muy bonito y emocionante, porque por unos segundos dejamos de lado nuestras diferencias y nos sentimos más unidos. También tomamos fotografías para guardar ese momento de fraternidad y unión entre todos.

Después llegó un momento muy importante de la celebración: la consagración de la hostia. Todos permanecimos en silencio y con mucho respeto. Luego recibimos la hostia y participamos de la comunión. 

Finalmente, se realizó la oración final. Con ella terminó la celebración de María Auxiliadora y poco a poco nos fuimos retirando. Aunque la actividad había terminado, me quedé con una sensación bonita por todo lo que habíamos vivido.

Como estudiante de primer grado y comunicador salesiano, esta experiencia me enseñó que comunicar no es solamente tomar fotografías. También significa observar, participar, sentir y guardar los momentos importantes de nuestra comunidad. Cada fotografía que tomamos ese día no es solamente una imagen, sino un recuerdo de nuestra fe, nuestra amistad, nuestra unión y de lo que significa ser parte de una comunidad salesiana.

Crónica escrita por Lam Giro Hirochi, alumno del 1er año de secundaria del Colegio Salesiano Don Bosco; y parte del equipo de comunicadores de la Institución, bajo el liderazgo de Jéssica Romero.


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