El tercer día del Encuentro Vocacional Salesiano 2026 estuvo dedicado a profundizar la respuesta que cada joven está llamado a dar a Dios. La jornada comenzó con la oración “Habla, Señor, que tu siervo escucha” y un momento de Lectio Divina, que preparó el corazón de los participantes para vivir cada experiencia con mayor reflexión.



Posteriormente, la dinámica “La carta que Dios me escribe” los hizo mirar su propia historia. En un ambiente de silencio, cada uno pudo reconocer los dones que ha recibido, resolver sus inquietudes y abrir su corazón a Dios. Luego, los testimonios vocacionales del P. Marino de Pra y el P. Sakihama mostraron cómo descubrieron su vocación y qué los impulsó a responder al llamado del Señor.
Durante la Eucaristía, celebrada por el P. Fidelius Adjanohoun, SDB, cada participante presentó una intención como signo de su deseo de seguir discerniendo la voluntad de Dios.

Por la tarde, los jóvenes participaron de un panel vocacional, en el que el Hno. José Gallego, el P. Lalo Gonzáles, el P. Fidelius Adjanohoun y el P. Vicente Santilli compartieron sus alegrías, desafíos y motivaciones que sostienen su vida sacerdotal. Fue una conversación cercana que permitió a los chicos conocer los distintos rostros e historias únicas de la Congregación Salesiana.


Después de la ponencia del psicólogo Giordano Mostacero sobre los desafíos humanos de la vida religiosa, llegó uno de los espacios más esperados de la jornada: el diálogo con el Inspector, P. Juan Pablo Alcas, SDB. Ahí, los participantes pudieron expresar sus inquietudes sobre la vocación y la formación.
¿Qué se necesita para discernir? Primero, oración. Es fundamental ponerme en contacto con Dios.
P. Juan Pablo Alcas, Inspector

El día concluyó con la Adoración Eucarística en la capilla del colegio Rosenthal de la Puente. De esta forma, los jóvenes dieron un paso más hacia su descubrir vocacional.
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