Con la presentación final del P. Inspector, P. Juan Pablo Alcas Michilot, SDB, concluyó el Encuentro de Salesianos y Laicos (ESL-2026), que reunió a directores, salesianos y miembros de los Consejos de la Comunidad Educativo-Pastoral (CEP) de toda la Inspectoría Salesiana del Perú.
Durante tres días de reflexión, oración y trabajo conjunto, cerca de 70 participantes, procedentes de las 14 comunidades salesianas de la Inspectoría, profundizaron en los desafíos de la misión compartida, el fortalecimiento de la identidad carismática y la corresponsabilidad entre salesianos y laicos al servicio de los jóvenes.
Representantes de las presencias de San Lorenzo, Piura, Cusco, Huancayo, Ayacucho, Monte Salvado, Calca, Breña Colegio, Rímac, Magdalena y Arequipa compartieron experiencias, identificaron desafíos comunes y propusieron acciones concretas para fortalecer el trabajo de las Comunidades Educativo-Pastorales.




En su intervención de clausura, el P. Inspector invitó a los participantes a no dejarse vencer por el individualismo ni por el «demonio del mediodía», esa acedia que debilita el entusiasmo y la esperanza. Animó, por el contrario, a mantener la mirada fija en Jesucristo, fortaleciendo la fe y la comunión como fundamento de toda acción educativa y evangelizadora.
Asimismo, presentó tres grandes convicciones que orientarán el camino de la Inspectoría en los próximos años. Recordó que el futuro de nuestras obras dependerá menos de nuestras estructuras y más de la calidad de nuestras relaciones. Afirmó que una Comunidad Educativo-Pastoral fuerte genera una misión fuerte; una cultura vocacional genera esperanza para la Iglesia y para la Inspectoría; y unos ambientes seguros hacen visible el amor preventivo de Don Bosco.




Finalmente, exhortó a que cada Consejo de la CEP se convierta en el verdadero corazón animador de la obra, donde salesianos y laicos, desde la riqueza de sus diversas vocaciones, pero unidos por un mismo espíritu, hagan realidad el sueño de Don Bosco: formar buenos cristianos y honrados ciudadanos, ofreciendo a cada joven una presencia que educa, acompaña, previene y evangeliza.



El encuentro concluyó con una renovada convicción compartida: el futuro del carisma salesiano en el Perú dependerá de comunidades donde salesianos y laicos caminen juntos, se formen juntos y asuman con pasión la misión confiada por Don Bosco. La corresponsabilidad, la comunión, la cultura vocacional, la creación de ambientes seguros y la centralidad de Cristo se presentan ahora como los grandes compromisos que cada obra salesiana está llamada a hacer vida en favor de los jóvenes.


Descubre más desde BOLETÍN SALESIANO
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

