Con pesar, pero sostenidos por la esperanza cristiana en la Resurrección, el P. Juan Pablo Alcas, Inspector Provincial de la Inspectoría Salesiana Santa Rosa de Lima se une al dolor de la Iglesia del Cusco por el fallecimiento de Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia, Arzobispo Metropolitano del Cusco, ocurrido este 30 de octubre de 2026, a los 74 años de edad.
“Como Inspectoría, recordamos con gratitud la cercanía que mantuvo con nuestros hermanos del Cusco y el trabajo compartido en el servicio a la Iglesia y a los jóvenes. Agradecemos su acogida y su disposición para acompañar nuestra presencia salesiana. Nos unimos al dolor y a la esperanza de la Iglesia del Cusco, de su familia y de cuantos compartieron su vida y ministerio”, escribió el provincial.
Mons. Richard nació en Lima el 10 de abril de 1952. Ingresó en 1969 a la Orden de los Frailes Menores y realizó sus estudios filosóficos precisamente en Cusco, en el estudiantado franciscano de La Recoleta. Emitió su profesión solemne el 15 de mayo de 1976 y recibió la ordenación sacerdotal el 8 de diciembre de ese mismo año. Sus primeros años de ministerio estuvieron también vinculados al Cusco, donde sirvió en la parroquia San Francisco.
Buena parte de su vida sacerdotal transcurrió después en las tierras andinas de la Diócesis de Tarma. Allí conoció de cerca una Iglesia de comunidades distantes, caminos difíciles y pueblos enclavados entre montañas y grandes alturas. Sirvió como párroco, administrador diocesano y vicario general, entre otras responsabilidades. El 13 de junio de 2001, san Juan Pablo II lo nombró Obispo de Tarma, recibiendo la ordenación episcopal el 21 de julio de ese mismo año.
Después de más de trece años como Obispo de Tarma, el papa Francisco lo nombró Arzobispo Metropolitano del Cusco el 27 de octubre de 2014. Tomó posesión de la arquidiócesis el 3 de enero de 2015. Durante casi doce años condujo pastoralmente a la Iglesia cusqueña, y al momento de su fallecimiento contaba con más de 25 años de ministerio episcopal. También fue presidente de Cáritas del Perú y, entre 2018 y 2025, presidió la Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Peruana.
La Congregación Salesiana en el Perú, junto con el P. Inspector Juan Pablo Alcas, expresa especialmente su gratitud por la cercanía que Mons. Richard mantuvo con los Salesianos de Don Bosco y con nuestra misión educativa y pastoral en la ciudad del Cusco.
En numerosas ocasiones compartió celebraciones con la comunidad educativa del Colegio Salesiano del Cusco y acompañó a nuestros jóvenes, particularmente mediante la celebración del sacramento de la Confirmación. Su presencia entre nosotros fue expresión de comunión eclesial, sencillez pastoral y disponibilidad para acompañar una obra dedicada a la educación y evangelización de las nuevas generaciones.
Por eso, al despedirlo, no queremos solamente expresar nuestro pesar, sino, sobre todo, nuestro agradecimiento.
Gracias, Mons. Richard, por una vida entregada al servicio de la Iglesia. Gracias por recorrer los caminos de nuestros Andes llevando el Evangelio allí donde las distancias, las montañas y las alturas hacen más exigente la misión. Gracias por su cercanía a los pobres, por su servicio pastoral y por su afecto hacia los jóvenes y la presencia salesiana.
Hoy nos unimos al dolor y a la esperanza de la Arquidiócesis del Cusco, de su familia y de cuantos compartieron su vida y ministerio. Pedimos a nuestras comunidades salesianas que lo tengan presente en la celebración de la Eucaristía y en la oración comunitaria.
Confiamos su vida a la misericordia del Padre y pedimos, por intercesión de María Auxiliadora y de San Juan Bosco, que el Señor premie abundantemente el bien realizado a lo largo de sus años de sacerdocio y episcopado y le abra las puertas de su Reino.
Descanse en paz, Mons. Richard Daniel Alarcón Urrutia. Gracias por su vida, su cercanía y su servicio a la Iglesia y a los jóvenes.







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