Arequipa, 30 de octubre de 2026. La mañana de hoy, al inicio del triduo de celebraciones por los 130 años de presencia salesiana en Arequipa, cientos de alumnos del Colegio Salesiano San Juan Bosco participaron en un momento de oración y recuerdo agradecido. Se pronunciaron los nombres de salesianos, educadores laicos y tantas personas que, con su entrega y sus particularidades, han contribuido a construir la historia de esta casa.
Entre los salesianos recordados estuvieron los padres Casimiro Iraola, José Antúnez de Mayolo, Jules Soto Maldonado, William Cherres, Juan Godayol y Jorge Atarama, quien continúa vivo. También se recordó con especial cariño al padre Juanito Púnch, muy querido en esta comunidad.
La memoria agradecida alcanzó asimismo a los educadores laicos que ya descansan en paz: los profesores Manuel Bernero, Gustavo Alvites, Juan Maita, Mario Larico, Segundo Callaomi y Francisco. Se evocó también a quienes siguen vinculados a la obra, como el profesor Galdés, el profesor Alfonso Concha —muy querido en esta casa—, el profesor Alvino Riapa y el señor Jorge Vizcarra. Aunque ya no trabajan en el colegio, mantienen su cercanía y los acompañan siempre que pueden.
Sin embargo, hubo un nombre que suscitó una respuesta especialmente espontánea y conmovedora. Al ser nombrado el hermano Agustín Mamani, los estudiantes estallaron en aplausos y gritos de alegría. La ovación puso de manifiesto el cariño que los jóvenes sienten por este coadjutor salesiano, cuya presencia cotidiana en el patio, su cercanía con los muchachos y su oración constante por las vocaciones han dejado una huella profunda.

El hermano Agustín representa a tantos educadores y salesianos cuya labor, a veces silenciosa, sostiene la vida de una obra. Su empeño y su impulso al servicio de los jóvenes se hicieron visibles en aquel aplauso unánime, que convirtió el recuerdo en una expresión viva de gratitud.
De estas aulas salesianas también han surgido vocaciones: los padres José Zegarra, René Corrales y Miguel Ángel Delgado; Ángel Carvajal y José Valdivia; los hermanos Eduardo Rosado y Franky Matsaka; además de Eduardo, el auspiciado, y Rodrigo. Sus vidas alientan a la comunidad educativa a continuar apostando por los jóvenes y a promover entre ellos el discernimiento vocacional.
Los 130 años de presencia salesiana en Arequipa se han construido con la entrega de muchas personas y generaciones. La mañana de hoy, entre oraciones, nombres y aplausos, esa historia se hizo presente en los estudiantes: una historia que sigue viva en quienes educan, acompañan y comparten cada día la vida con los jóvenes.

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