La nueva Ratio Fundamentalis Institutionis et Studiorum volvió a situarse en el centro de la reflexión de los responsables y referentes de formación de la Región Interamérica, reunidos en la Casa de Retiros Laura Vicuña, en Chaclacayo.
La jornada estuvo acompañada por el P. Silvio Roggia, SDB, Consejero General para la Formación, quien presentó el documento bajo una perspectiva sugerente: «La Ratio, voz y camino de la Congregación».


Más que presentar un nuevo texto normativo, el P. Roggia invitó a comprender la Ratio como el resultado de un largo proceso de escucha, discernimiento y participación de toda la Congregación. «La Ratio no es tanto un libro», señaló al explicar que el documento quiere ser, sobre todo, un camino que comenzó con el Capítulo General 28 y que debe continuar ahora en las comunidades, las Inspectorías y las Regiones.
En su presentación recordó el amplio proceso sinodal que permitió recoger 3.648 aportes provenientes de comunidades, grupos y salesianos de todo el mundo, además del trabajo de equipos internacionales y sucesivas redacciones hasta llegar al texto definitivo. La Ratio recoge así la riqueza de una Congregación presente en culturas muy diferentes y, al mismo tiempo, expresa una fuerte llamada a regresar a las fuentes del carisma.

Uno de los ejes de la reflexión fue precisamente la relación entre unidad y diversidad, descritas como los “dos pulmones” con los que debe respirar la formación salesiana. La unidad nace de Don Bosco, del Sistema Preventivo, de las Constituciones y de la común consagración apostólica; la diversidad exige que ese mismo carisma se encarne en las diferentes culturas y realidades juveniles. «Somos uno, pero no uniformes», expresa el documento.
Otro punto central fue la convicción de que la formación no termina con las etapas iniciales. «La formación es permanente», afirmó categóricamente el P. Roggia.
La nueva Ratio propone, además, la “opción Valdocco”: el salesiano se forma en la misión, viviendo entre los jóvenes, especialmente los más pobres.
Durante la jornada, los participantes trabajaron en grupos para confrontar las orientaciones de la Ratio con las distintas realidades de la Región. El diálogo permitió profundizar en cuestiones como la identidad carismática, el acompañamiento y discernimiento, la preparación de directores y formadores, la madurez humana y afectiva, la interculturalidad, la cultura digital y la inteligencia artificial, así como la necesidad de fortalecer la colaboración interinspectorial.

La jornada dejó una cuestión decisiva abierta hacia el futuro: ¿qué tipo de salesiano quiere ayudar a formar esta nueva Ratio? Un salesiano arraigado en Don Bosco y, al mismo tiempo, capaz de caminar con los jóvenes y responder, con fidelidad creativa, a los desafíos de nuestro tiempo.

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