Tras una jornada inicial llena de alegría y bienvenida, la fiesta continúa. En este segundo día, desde muy temprano, el patio del Colegio Don Bosco de Arequipa se llenó de un ambiente especial, marcado por el entusiasmo de los jóvenes. Los participantes iniciaron la jornada con el saludo de “Buenos Días” , momento que permitió fortalecer el ambiente de familia. Posteriormente, se dirigieron a un club recreativo «Dino Park» donde disfrutaron de una jornada llena de fraternidad, actividades recreativas y formativas.



Durante este espacio, los jóvenes se dividieron en grupos para reflexionar sobre la figura de Don Bosco y el valor de la esperanza, eje central de la jornada. En un ambiente de diálogo y cercanía, se les animó a no perder la esperanza, especialmente en esta etapa crucial de sus vidas. Fue un momento significativo de formación y crecimiento personal, que conectó con los desafíos actuales de la juventud.
En horas de la tarde, ya de regreso en el Colegio, se desarrollaron nuevas dinámicas de integración y momentos de convivencia que fomentaron la alegría, el trabajo en equipo y el espíritu de equipo entre las distintas delegaciones.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue cuando cada promoción, haciendo uso de su creatividad e inspiración, presentó diversos trabajos que reflejaban su sentir sobre temas profundamente relevantes: la juventud actual, la esperanza, la figura de Don Bosco y el impacto que ha tenido en sus vidas el ser parte de la familia salesiana. Ante esta enriquecedora dinámica, el P. Juan Pablo Alcas, Inspector, expresó su agradecimiento a cada uno de los estudiantes por su entrega, compromiso y la responsabilidad con la que asumieron esta actividad formativa.





La jornada culminó con la FestiDanza, una velada artística donde todas las delegaciones participaron con entusiasmo a través de la música, el baile y expresiones culturales que llenaron el colegio de color y energía.





El tradicional momento de “Buenas Noches” fue dirigido por el P. Jorge Atarama, promotor del Colegio Salesiano de Ayacucho, quien se dirigió a los más de 800 jóvenes que se hacen presentes. En su mensaje, los animó a valorar este tiempo de encuentro, recordándoles que es una experiencia única en sus vidas. Subrayó la importancia de vivir este momento con gratitud, alegría y esperanza.






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