En la capilla Don Bosco de la Inspectoría Salesiana “Santa Rosa de Lima” se celebró la Eucaristía de clausura del Encuentro Nacional de Ecónomos y Administradores de las obras salesianas del Perú.



La Eucaristía fue presidida por el P. Juan Pablo Alcas, Inspector, quien recordó en sus palabras iniciales que la economía en las obras salesianas representa un gran desafío. Subrayó que la misión no consiste únicamente en manejar recursos o resguardar bienes materiales, sino en ponerlos siempre al servicio del Evangelio. “No somos asalariados ni simples administradores de números; administramos recursos para el Reino de Dios”, afirmó.
Jesús reina entregando su vida
A partir de esta idea, invitó a reflexionar sobre la Solemnidad de Cristo Rey del Universo.
Jesús no es rey de una ciudad ni de una nación, sino Rey del Universo, y que su reinado contradice cualquier lógica humana.

No se trata de un rey adornado con oro, diamantes o coronas lujosas, sino del Cristo coronado de espinas, cuyo único trono fue la cruz.
Explicó que muchos esperaban un rey poderoso que se impusiera por la fuerza, destruyera a sus enemigos y demostrara su poder. Pero Jesús reina entregando su vida, perdonando y amando hasta el extremo.
El Inspector subrayó que la lógica de Dios difiere radicalmente de la lógica humana:
Nosotros reaccionamos con orgullo, soberbia, “que nadie me pisa el poncho”. Jesús responde perdonando, amando y entregándose.

El Evangelio recuerda que Cristo no quiere reinar solo desde el cielo, sino reinar en nuestro corazón, en nuestras decisiones y en nuestras familias. Sin embargo, muchas veces quien realmente reina en nosotros no es Dios, sino el miedo, el orgullo, la soberbia o nuestra incapacidad de dejarnos corregir.
El Inspector señaló que todos somos frágiles:
“Quiero hacer el bien y no lo hago; no quiero hacer el mal y lo termino haciendo”, citando a San Pablo.
Por eso, necesitamos que Cristo nos libere del pecado, de la incoherencia y de la autosuficiencia que nos hace creer que no necesitamos salvación.
Luego explicó el significado de los dos ladrones crucificados junto a Jesús: ambos eran culpables, ambos estaban cerca de la muerte, pero solo uno reconoció quién era Jesús y le dijo:
“Señor, acuérdate de mí cuando estés en tu Reino”.
Y Jesús respondió:
“Hoy estarás conmigo en el paraíso”.
Ese hoy, precisó, no significa únicamente la vida eterna, sino que Jesús quiere reinar hoy mismo en nuestra vida, ser parte de nuestro discernimiento, de nuestras decisiones y de nuestro actuar cotidiano.
El Inspector recordó que el mandamiento principal es amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente, no con un porcentaje. Así como nos preocupa tener el celular cargado al 100%, de la misma manera necesitamos “volver a conectarnos con Dios”.
Finalmente, recordó que estamos por iniciar el Adviento, un tiempo para encender la primera vela y preparar el corazón antes de la Navidad.
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