En el Oratorio Salesiano del Rímac se celebró el Domingo de Ramos, con el que se dio inicio a la Semana Santa. La jornada comenzó con una procesión en el Paseo de Aguas, donde se realizó la bendición de los ramos. Luego, los fieles caminaron hasta el Templo Don Bosco.



La Eucaristía fue presidida por el P. Jesús Jurado, director de la Casa Salesiana San Juan Bosco del Rímac, y contó con la participación del P. Fidelius y el P. Ángel Recuenco.
Durante la celebración se proclamó el relato de la Pasión de Cristo.
En su reflexión, el P. Jurado explicó que la Pasión de Jesús muestra el amor de Dios y llama a los cristianos a revisar su propia vida y sus decisiones diarias.



“La Pasión de Jesús no es un espectáculo para contemplar, sino una manifestación del amor de Dios, que nos ha amado hasta el extremo de entregar su vida por nosotros”.
En la celebración participaron miembros del oratorio, jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano, niños de Primera Comunión y Confirmación, junto a sus familias y vecinos de la zona.



El P. Jurado invitó a reconocer cómo el mensaje del Evangelio se hace presente hoy, en situaciones como las faltas de confianza, las promesas no cumplidas, el miedo y la dificultad para ser coherentes con los propios valores. «Los animo a asumir con valentía el camino del seguimiento de Cristo, incluso hasta la cruz, recordando que el verdadero discípulo está llamado a dar la vida junto a Él», expresó.



Finalmente, recordó la importancia de la oración como elemento central de la vida cristiana.
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