Redactado por: P. Percy Infante, SDB
Del 4 de octubre al 14 de noviembre se desarrolla en Italia el Curso Respiro, una experiencia de renovación y formación destinada principalmente a salesianos que trabajan en contextos misioneros o que desempeñan —o asumirán— el servicio de animación misionera en sus respectivas Inspectorías. Entre los participantes se encuentra el P. Percy Infante, SDB, misionero que actualmente desarrolla su servicio pastoral en San Lorenzo, Datem del Marañón, en la Amazonía peruana.
Promovido por el Sector para las Misiones de la Congregación Salesiana, el Curso Respiro busca ofrecer un nuevo impulso a quienes ya cuentan con experiencia en territorios de misión. Su propuesta apunta a revitalizar la dimensión misionera de la propia vocación, profundizar en temas teológicos y pastorales relacionados con la misión de la Iglesia y favorecer el intercambio de experiencias entre participantes procedentes de realidades muy diversas.
La experiencia no está dirigida únicamente a los Salesianos de Don Bosco. También se ha abierto a otros miembros de la Familia Salesiana y a laicos comprometidos con la misión y la animación misionera. Este año, por ejemplo, participa una Salesiana Cooperadora proveniente de Angola.
La metodología parte de la propia experiencia de los participantes. La vivencia personal, la escucha, el diálogo, la presentación de distintos temas, la reflexión y el intercambio forman parte de un proceso que busca relacionar la formación con los desafíos que cada misionero encuentra en el lugar donde desarrolla su servicio.

Volver a las fuentes del carisma
Uno de los momentos centrales del Curso Respiro es la convivencia durante dos semanas con los participantes del Curso Germoglio, programa de preparación inmediata para los nuevos misioneros salesianos que serán enviados ad gentes, ad exteros y ad vitam.
El Germoglio comenzó en septiembre y ha desarrollado su itinerario formativo en distintos lugares vinculados a la historia salesiana: Roma, Colle Don Bosco, Mornese y Valdocco. La formación comprende dimensiones antropológico-culturales, teológico-misionológicas y salesiano-carismáticas, con el propósito de preparar a los nuevos misioneros para insertarse en otras culturas desde una presencia humilde, respetuosa y evangelizadora.
De este modo, los participantes de ambos cursos han podido recorrer juntos algunos de los lugares donde nació y se desarrolló el carisma salesiano. Colle Don Bosco, Mornese y Valdocco se han convertido no solo en escenarios de memoria histórica, sino también en espacios de oración, formación y discernimiento sobre la misión actual.
La diversidad de continentes, idiomas y culturas ha marcado especialmente estas jornadas. La oración litúrgica, la mesa compartida, los recorridos, las conversaciones y los momentos comunitarios han permitido descubrir cómo el carisma de Don Bosco adquiere expresiones distintas según cada realidad y, al mismo tiempo, mantiene una misma preocupación: anunciar el Evangelio y acompañar a los jóvenes, especialmente a quienes viven situaciones de mayor vulnerabilidad.
El intercambio también ha permitido compartir experiencias concretas de evangelización, educación y acompañamiento juvenil en contextos sociales y culturales muy diferentes. Más que una sucesión de conferencias, la convivencia se ha convertido así en parte fundamental del proceso formativo.

Una nueva Expedición Misionera Salesiana
Esta experiencia tendrá uno de sus momentos más significativos este sábado 17 de octubre, cuando los participantes acompañen en Valdocco el envío de la 157.ª Expedición Misionera Salesiana.
La celebración se realizará en la Basílica de María Auxiliadora de Valdocco, lugar desde donde Don Bosco envió la primera expedición misionera salesiana en 1875. El envío será presidido por el Rector Mayor, P. Fabio Attard, SDB, y los nuevos misioneros recibirán la cruz misionera, signo del mandato recibido y de su disponibilidad para servir en nuevas tierras.
Los integrantes de esta nueva expedición proceden de distintos países y sus destinos comprenden presencias misioneras en diversas partes del mundo, entre ellas el Perú.
Para quienes participan en el Curso Respiro, acompañar este momento supone también reencontrarse con el sentido original de su propia opción misionera: dejarse enviar, aprender una nueva cultura y poner la propia vida al servicio de una comunidad que muchas veces se encuentra muy lejos del lugar de origen.

Tres misioneros y un mismo horizonte: el Perú
En esta experiencia internacional existe un vínculo particular con la misión salesiana peruana. Junto al P. Percy Infante, SDB, que participa en el Curso Respiro, se encuentran en el Curso Germoglio Flavier Mugisho Cirimwami, SDB, y Nguyen Hoang Duy Linh Paul, SDB, dos de los misioneros que serán enviados a servir al Perú.
P. Percy Infante, SDB
Actualmente desarrolla su misión en San Lorenzo, Datem del Marañón, en la Amazonía peruana, y forma parte de la comunidad salesiana que acompaña pastoralmente esta extensa zona.
Su servicio está vinculado también a la parroquia Santo Tomás Apóstol de Andoas, dentro de un territorio caracterizado por largas distancias, diversidad cultural y presencia de comunidades amazónicas.
Su participación en el Curso Respiro representa precisamente uno de los objetivos de esta experiencia: que quienes ya trabajan en territorios misioneros puedan detenerse, renovar sus fuerzas, profundizar en su vocación y contrastar su experiencia con la de misioneros de otros lugares del mundo.
Flavier Mugisho Cirimwami, SDB
Procedente de la Visitaduría África Congo, Flavier Mugisho Cirimwami forma parte de la 157.ª Expedición Misionera Salesiana.
Su historia vocacional está profundamente vinculada a la presencia misionera salesiana. En una entrevista difundida por la Agencia Info Salesiana, resume su propio camino con una expresión significativa: «Soy fruto de la misión». Su vocación nació precisamente de una realidad que antes recibió misioneros y que ahora también puede ofrecerlos a otros lugares de la Congregación.
Después del Curso Germoglio y del envío misionero en Valdocco, su destino será el Perú, donde comenzará un nuevo proceso de inserción cultural, comunitaria y pastoral.
Nguyen Hoang Duy Linh Paul, SDB
Procedente de la Inspectoría Salesiana de Vietnam, Nguyen Hoang Duy Linh Paul también integra la 157.ª Expedición Misionera y ha sido destinado al Perú.
Su opción misionera supone salir de su propio país, aprender una nueva lengua e incorporarse a una cultura distinta. En el testimonio recogido por ANS, su experiencia es presentada desde la decisión de dejarlo todo para seguir el fuego misionero que lo anima, una disponibilidad que lo llevará de Asia a América Latina.
Junto con Flavier, recibirá este sábado la cruz misionera en Valdocco antes de iniciar la siguiente etapa de su camino hacia la misión salesiana en el Perú.

Volver para continuar soñando
Para los participantes del Curso Respiro, la peregrinación por los lugares de Don Bosco y Madre Mazzarello no constituye únicamente una mirada hacia los orígenes. El paso por Colle Don Bosco, Mornese y Valdocco invita a leer la propia experiencia misionera desde las fuentes del carisma y, al mismo tiempo, desde los desafíos actuales de los jóvenes y de los pueblos donde la Congregación está presente.
La convivencia entre quienes llevan años trabajando en territorios de misión y quienes están a punto de partir por primera vez ha formado un verdadero mosaico de interculturalidad e intercambio misionero.
En los patios de Valdocco y en las colinas de Mornese no solo se vuelve al pasado. Allí, donde comenzó buena parte de esta historia, los misioneros vuelven también a encontrarse con el sentido de su propia misión: estar entre los jóvenes, compartir su vida y seguir haciendo presente el sueño de Don Bosco en nuevos pueblos y culturas.
Para el Perú, ese mosaico adquiere además un significado particular: mientras el P. Percy Infante renueva en el Curso Respiro una vocación que ya se encuentra al servicio de la Amazonía peruana, Flavier Mugisho Cirimwami y Nguyen Hoang Duy Linh Paul se preparan para cruzar nuevas fronteras y comenzar en el país una nueva etapa de su camino salesiano.
Dos movimientos distintos —renovar la misión y partir hacia ella— que confluyen en una misma certeza: el sueño misionero de Don Bosco continúa tomando nuevos rostros, idiomas y culturas allí donde los jóvenes esperan una presencia que los acompañe.
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